CÓMO USAR PRESERVATIVOS FEMENINOS

¿QUÉ SON?

El preservativo femenino tiene un anillo flexible en ambos extremos - un anillo interno para sostener el preservativo dentro de la vagina y un anillo externo para evitar que el preservativo se empuje hacia dentro de la vagina. El anillo externo también cubre parte de la vulva.

Para colocarlo, solo tienes que apretar el anillo o esponja del extremo cerrado, con los dedos, e insertarlo en la vagina. Luego, con cuidado para no rasgar, empújalo hacia arriba con el dedo índice como si fuera un tampón, dejando el anillo externo en contacto con la vulva.

 

5 RAZONES PARA USAR PRESERVATIVO FEMENINO

ES CÓMODO Y SIN LÁTEX

Los preservativos femeninos generalmente están hechos de poliuretano o nitrilo, es decir, son ideales para personas alérgicas al látex. Al estar hechos de este material, se pueden usar con todo tipo de lubricantes (incluidos los lubricantes a base de silicona).

Es hipoalergénico y al no tener látex, las alergias ya no son una posibilidad.

TÚ CONTROLAS

Algunas personas piensan que, durante los preliminares, interrumpir el momento para colocar el preservativo puede afectar la erección y arruinar el momento. Los preservativos femeninos pueden evitar esto, ya que se pueden insertar hasta ocho horas antes del sexo.

Después del sexo, el preservativo femenino no necesita ser retirado inmediatamente.
Retíralo cuando estés acostada. Sujeta el anillo externo del preservativo y gíralo algunas veces para sellar los fluidos de eyaculación para un proceso de limpieza rápido y fácil.


TE PROTEGE A TI Y A ÉL DE ITS - MÁS AÚN QUE EL PRESERVATIVO MASCULINO

Cuando se usa correctamente, el preservativo femenino previene infecciones de transmisión sexual y es más efectivo que el preservativo masculino.

¿Cómo? ¡Fácil!

Al cubrir parte de tu vulva, reduce el área expuesta a enfermedades transmitidas por el contacto entre tu piel y la de él, como por ejemplo, el herpes.


AUMENTA EL PLACER DE AMBOS

Existen algunas otras ventajas al usar un preservativo femenino, incluido el potencial de aumentar el placer sexual.

El sexo puede volverse mucho más divertido y sin preocupaciones. Los preservativos femeninos le dan a las mujeres el control total de la protección utilizada durante el acto sexual, por lo que, sabiendo que están seguras de las consecuencias del sexo desprotegido, disfrutan plenamente de la experiencia sexual.

Seguro que has escuchado a algún hombre quejarse de que los preservativos aprietan o son incómodos. ¡Pues esa excusa –o no– se acabó! Como el pene no está limitado por un preservativo externo ajustado, ellos también disfrutan mucho más del momento.

Durante el sexo vaginal, el anillo externo del preservativo femenino roza sobre el clítoris y otras áreas sensibles de la vulva, funcionando como un estímulo adicional. Mientras que el anillo interno estimula el glande del pene. ¡Ambos salen ganando!

El preservativo femenino es más ancho y largo y se adapta perfectamente a tu vagina, dilatada durante el sexo y la excitación sexual.

SEXO ORAL SEGURO

Como el preservativo cubre parte de la vulva y la entrada de la vagina, tu pareja no tendrá ningún problema al complacerte con esa maravillosa sesión de sexo oral. Se acabaron las dudas, las vacilaciones y las preocupaciones, ¡es solo disfrutar!

Finalmente, nunca, bajo ninguna circunstancia, uses un preservativo femenino y un masculino al mismo tiempo. Es muy peligroso, ya que la fricción entre los dos puede provocar que se rompan.

Si estás preocupada por un embarazo no deseado, utiliza un método anticonceptivo adicional que sea compatible con el preservativo femenino, como espermicidas, anticonceptivos hormonales (píldora) o el DIU.

CONSULTORIO SEXUAL

MASTURBACIÓN FEMENINA

Consejeras Sexuales
CUPIDO

Nuestro cuerpo es nuestro mejor amigo. ¡Es fundamental conocernos antes de darnos a conocer! Además de hacernos sentir más cómodas con nuestro cuerpo, la masturbación también promueve la autoestima.

 
MÁS CONTENIDOS
 
CUENTOS ERÓTICOS

SORPRESA

Escritora Anónima
 

...En camino al lugar, me di cuenta de que no íbamos a ninguna discoteca ni bar, sino a una casa (...) No resistí. Me rendí y me dejé llevar por completo. Acaricié todo su pecho e introduje mi mano dentro de sus pantalones, agarrando ferozmente su pene duro que me dejó aún más descontrolada. Bajé sus pantalones y lo metí todo en mi boca ansiosa...

```